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domingo, 18 de enero de 2015

LA CITA

                                                                     
                                                           
         Era un bar pequeño, antiguo, de barriada, de bocadillo y cerveza, de partida de dominó, de  inextinguible olor  a tabaco y  fritura, y  de cierta y fija clientela. Era sábado anochecido, y los sábados por la tarde apenas entraba nadie.

martes, 19 de agosto de 2014

Las monarquias Capitulo II



                      
                   ¡MALDITO INFORTUNIO!


Antes de revelarles el origen de las monarquías en el mundo, quisiera hacer un pequeño homenaje a las personas  que con desvelo, trabajo y fortuna dieron respuesta a tan transcendente cuestión en el devenir sociopolítico de la humanidad.

Dos personas que por afortunados acontecimientos (Oh, los avatares de la vida) incrementaron, como aquel que no quiere la cosa, el acervo cultural del género humano. (Ahí es nada, señores)

Y esas personas no son otras que mi cuñado y un zahorí extremeño.

Sí, el primero, hijo mayor de mi suegra, el hermano menor de mi querida esposa.

martes, 17 de junio de 2014

Rata de biblioteca

                                   
                             RATA DE BIBLIOTECA            

En el escrito del día 28 de julio, en su blog, mi querida esposa, me define textualmente como: “Rata de biblioteca”

Al leer dicha frase no me sentí ofendido aun cuando, como todo el mundo sabe, se aplica despectivamente para definir a una persona que pasa demasiado  tiempo entre libros.

 Ni que decir tiene que no es éste mi caso, sin ocultar por ello mi moderada afición a la lectura.
 

Para mí, el paraíso no es un tipo de biblioteca, como dijera Borges

Sin embargo, es curioso observar, cómo después de casi cuarenta años de conocernos, con más de la mitad de ellos conviviendo, mi esposa mantienen opiniones sobre mi que concibió al poco de conocernos y aún cuando haya verificado una y mil veces en este tiempo la falsedad de dichas opiniones.

Quisiera pues que se juzgara la sinrazón relatando las circunstancias que rodearon la primera vez que mi mujer me llamó rara de biblioteca.

Circunstancias que bien podrían entrar en el campo de los fenómenos paranormales, y que por tanto recuerdo con meridiana claridad por su excepcionalidad